Regresiones de sueño, todo lo que hay que saber

¿Les ha pasado que sus hijos están durmiendo perfecto y que todo está en armonía y de la nada todo retrocede y pareciera que el sueño se saliera de control? Probablemente sea una regresión de sueño. Muchos hemos vivido esto y sabemos que aunque es algo temporal, esta etapa puede ser dura. Los que son padres primerizos habrán escuchado sobre las regresiones de sueño pero tendrán algunas dudas de cómo son y qué hacer durante estas regresiones.

Aquí les dejo información sobre qué son las regresiones de sueño, cuándo ocurren y qué hacer durante esta etapa para que la hora de dormir no sea tan dura.

¿Qué son las regresiones de sueño?

Llamamos regresiones de sueño a los periodos de tiempo durante el cual se presentan pequeñas interrupciones en el sueño del niño. Sabemos que es una regresión del sueño porque el niño venía durmiendo bien durante toda la noche y de repente empieza a tener varios despertares nocturnos e incluso sus siestas empiezan a verse afectadas.

Estas regresiones están asociadas a las distintas etapas de desarrollo que tienen los niños como por ejemplo gatear y caminar. Su duración puede variar según el niño y durar alrededor de 2 a 6 semanas. Es importante saber que así como vienen las regresiones, así mismo se van y todo vuelve a la normalidad.

¿Cuándo ocurren las regresiones de sueño?

Como mencioné anteriormente las regresiones de sueño ocurren cuando hay saltos de desarrollo importantes en el crecimiento de nuestros hijos. Los investigadores holandeses Vanderijt y Plooij publicaron un libro llamado “Las semanas mágicas”, en donde describen los periodos de crecimiento de los niños. Según sus investigaciones estos periodos ocurren en las semanas 5, 8, 12, 19, 26, 37, 46, y 55.

Algunas de las regresiones de sueño más comunes ocurren entre los 3 y 4 meses, entre los 8 y 10 meses, a los 12 meses, a los 18 meses y luego a los 2 años. De todos estos tal vez la regresión de sueño más pronunciada ocurre alrededor del año que empiezan a caminar. Otras regresiones marcadas pueden suceder cuando empiezan a gatear, pararse o comienzan con entrenamiento de esfínteres.

¿Qué esperar durante las regresiones de sueño?

Si tu hijo venía durmiendo bien y estás atravesando una regresión de sueño, es importante que mantengas la calma y recuerdes que esto es pasajero. Algunas de las consecuencias de las regresiones de sueño son:

1. Disminución de sueño. Podrás notar que tu hijo duerme menos y que tiene varios despertares nocturnos. Podrás verlos inquieto, quejándose un poco y notarás que le cuesta trabajo volver a dormirse.

2. Irritabilidad y apego. Esta etapa está acompañada de irritabilidad, pues los niños están atravesando por muchos cambios que no saben cómo manejar y que los molestan. Podrás ver que estarán más apegados a los papás y que solo quieren que los abracen, arrunchen y mimen. Por eso es importante que los acompañes en el proceso y que le des toda tu paciencia y amor.

3. Mayor apetito. Los saltos de desarrollo o crecimiento por los que están pasando los niños hacen que su cuerpo trabaje más y por lo tanto pida más comida. Notarás que comerán con más gana y con más frecuencia.

¿Qué hacer durante las regresiones de sueño?

Primero es importante reconocer que tu bebé está atravesando por una regresión de sueño y que esto es algo temporal. Recuerda que si esto es algo duro para ti y para tu pareja, es igualmente duro para tu bebé pues está creciendo y no sabe qué es lo que está pasando con su cuerpo. Puede que tu chiquito necesite más cariño, paciencia, que quiera comer todo el tiempo y que le cueste mucho dormir, así que ármate de paciencia y acompáñalo como mejor puedas.

Durante este período, puede que quieras hacer lo que sea para ayudarle a dormir a tu bebé, sin embargo, ten cuidado de no introducir muletillas nuevas o regresar a antiguas muletillas pues después de que pase la regresión de sueño tu bebé no querrá dejarlas a un lado y será más difícil para ti. Por eso, puedes acompañar a tu bebé para darle calma y para que se duerma solo pero trata de no retroceder y darle ayudas extra que no estaba necesitando hasta el momento.

Otras cosas que puedes hacer para ayudarte durante esta etapa es; ser flexible con los horarios pues son temporales, pedir ayuda para turnarse en los despertares frecuentes, hacer una rutina de sueño más relajante acompañada de masaje o baño, acostar a tu hijo más temprano para ayudarle a recuperar sueño, y finalmente ver si tienes que ajustar el ambiente de sueño para ayudarle a dormir mejor.

Si después de 6 semanas ves que esta “etapa” no ha pasado, es mejor que consultes con tu pediatra o una persona experta en sueño para ver si hay otra causa asociada a la disrupción de sueño.

22 vistas

©2020 por Listos para Dormir. Creada con Wix.com