Regresión de los 2 años – Cómo manejarla y qué hacer para que tu hijo duerma

Actualizado: 30 de oct de 2020

El primer año de vida de los niños está lleno de cambios que alteran su sueño, por eso una vez pasamos este primer año de vida muchos papas se sienten más tranquilos. Sin embargo, cuando nuestros niños cumplen 2 años podemos notar algunas alteraciones en el sueño diurno y nocturno de nuestros chiquitos. Estos cambios de sueño están asociados a la regresión del sueño de los 2 años. Aquí les explico qué es la regresión de los 2 años y cómo manejarla para que tu hijo vuelva a dormir bien.

¿QUÉ ES LA REGRESIÓN DE LOS 2 AÑOS?

La regresión de los 2 años es realmente un avance en el desarrollo de los niños, se da cuando el niño adquiere nuevas habilidades o cuando ya domina habilidades que estaba aprendiendo hasta ahora.

Durante esta regresión podemos notar que:

1. Hay múltiples despertares durante el sueño nocturno.

2. La siesta es más corta.

3. Los niños se despiertan llorando o gritando.

4. Los niños se resisten a hacer su siesta aún cuando están cansados.

5. Hay resistencia a la hora de dormir. Los niños pueden empezar a retrasar su hora de dormir pidiendo más tiempo de juego, más historias, algo de tomar, entre otras.

Otros factores que están asociados a las alteraciones de sueño en esta edad son la ansiedad de separación y el entrenamiento de esfínteres o dejada de pañal.

ANSIEDAD DE SEPARACIÓN

Puedes notar que tu niño que hasta ahora ha sido independiente empieza a tener mayor apego a papá o mamá y que no quiere que lo dejen en su cuarto solo a la hora de dormir. El desarrollo de la imaginación juega un gran papel aquí pues muchos niños empiezan a temerle a monstruos y a resistirse a la hora de dormir. Esto es completamente normal, lo importante es hablarle mucho al niño, explicarle que siempre está acompañado y que todo estará bien.

CONTROL DE ESFÍNTERES

Entre los 2 y 3 años los niños dejan el pañal o empiezan con el control de esfínteres. Este gran desarrollo puede generar un pequeño retraso en su sueño pues los niños enfocan toda su atención y esfuerzo a aprender a controlar sus esfínteres y dejan a un lado otras áreas de aprendizaje como es el sueño. Lo importante es entender que esto es temporal y que volverá a la normalidad una vez el niño aprenda a ir al baño.

CÓMO MANEJAR LA REGRESIÓN DE SUEÑO DE LOS 2 AÑOS

Como todas las regresiones de sueño, la de los 2 años puede o no afectar a tu niño. Si ves cambios en su sueño diurno, nocturno, resistencia a la hora de dormir o irritabilidad, sabrás que estás pasando por la regresión de sueño. La buena noticia es que esta es la regresión de sueño más fácil de todas.

Lo primero que hay que saber es que la consistencia es la clave del éxito, no solo para la regresión sino para todo lo que tenga que ver con el sueño. Por eso es clave que sigan los horarios de sueño que venían manejando. Si el niño se resiste a hacer su siesta, es importante seguir haciendo su rutina de sueño y ofrecerle su siesta a la misma hora a la que la hacía anteriormente. Si no la hace, deja que esté en su cuna de manera tranquila por lo menos 45 minutos y vuelve a intentarlo al siguiente día.

Lo segundo que debes saber es que no debes apresurarte y asumir que tu niño o niña está listo para dejar la siesta. Tampoco debes asumir que porque se resiste a dormir en la noche, debes acostarlo más tarde. A esta edad los niños ponen a prueba las reglas y miden qué tan permisivos son sus papás. Por eso es importante mantener los horarios y rutinas en los niños y explicarles con amor y paciencia que ya es hora de dormir.

Lo tercero que les recomiendo es definir los límites y tener reglas claras. Por ejemplo, pueden definir que la hora de dormir es a las 7:30pm, o que la siesta es entre 12:30 – 1:00pm y que esto no es negociable. Si tu niño trata de correr estos horarios o se niega a dormir, explícale que es hora de descansar y que si no tiene sueño puede igual recostarse y descansar en silencio. Si todo esto falla, puedes echarle la culpa al reloj y decir que el reloj dice que ya es hora de dormir. Esto funciona ya que los niños a esta edad aún no saben leer la hora. También puedes poner alarmas en un reloj de niños para que le indique la hora de dormir y de despertar en la mañana.

Por último, ármate de paciencia y recuerda que tu niño te necesita. Escucha sus miedos, háblale, explícale y dale alternativas para ayudarle a dormir. Por ejemplo, busca un muñeco de apego que le dé seguridad a la hora de dormir, o hagan un atrapa “monstruos” juntos. Lo importante es que no cambies las reglas y que seas consistente para que cuando la regresión pase, todo vuelva a la normalidad.

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